El Valle del Loira nos estaba cautivando... pero aún nos quedaba el "plato fuerte", aún nos quedaban cositas por ver que nos iban a encantar.
Nos despertamos en Tours, y pusimos rumbo al Castillo de Chenonceau, uno de los más bonitos del Loira, y para nosotros (de todo nuestro viaje) sin duda se quedó como nuestro favorito.
Para que os hagáis una idea de la ruta que teníamos planificada para el día de hoy os dejo un mapa.
Veréis que en el mapa está incluido el Castillo de Valençay y Montresor, que finalmente por falta de tiempo tuvimos que descartar. Nos dio pena, porque teníamos muchísimas ganas de conocer las dos paradas, sobretodo del Castillo de Valençay que dicen que tiene uno de los jardines más bonitos de todo el Loira! Para la próxima!
*Viajeconsejo: Madrugar para llegar al Castillo de Chenonceau nada más que abran, es uno de los más visitados del Loira, y si llegáis tarde os vais agobiar.
Aparcamos en el Castillo de Chenonceau, nosotros llegamos tan sólo 10 minutos después de su apertura, compramos nuestros tickets por 12,50€ por persona / niños gratis (parking gratuito y enorme a la entrada), y empezamos a caminar por su extraordinaria entrada.
Rodeado de árboles, en mitad del río y con absoluta belleza de repente te encuentras con este Castillo.
Dicen de él que es el castillo de las damas, por la gran influencia que tuvieron sobre él las mujeres.
Con la entrada te dan un mapa del castillo para así poder seguir con una guía la visita, y no perderte nada.
Por dentro nos pareció espectacular, lleno de colecciones de pinturas, habitaciones de la época, la cocina totalmente equipada...
Y por fuera es asombroso, paseamos por su dos jardines principales (a izquierda y derecha del castillo) y a cuál más bonito, parecía realmente que estábamos en otra época...
La visita se nos alargó más de lo esperado, ya que no esperábamos que nos gustara tanto, así que viendo la hora que era al salir decidimos hacer uno de esos "planes improvisados", que al final del viaje te das cuenta que son de los mejores!
La visita se nos alargó más de lo esperado, ya que no esperábamos que nos gustara tanto, así que viendo la hora que era al salir decidimos hacer uno de esos "planes improvisados", que al final del viaje te das cuenta que son de los mejores!
Decidimos comprar unos sandwiches en un pequeño puesto que había a la entrada del Castillo y fuimos a comerlos a unas mesas de picnic que estaban a la entrada del castillo, pero al lado del parking, y justo al lado del río...
Una preciosa zona que nos dejó encantados.
Comimos, le dimos de comer a los patos, nos reimos, compartimos mesa con otra familia con la que compartimos el pan para los patos, y lo mejor de todo es que las niñas disfrutaron muchísimo!
Hacía muchísima calor, pero estar bajo los árboles en la sombrita era una delicia.
Hora de poner rumbo a nuestra siguiente parada (de la que no tenemos fotos, porque se perdieron 😑).
Loches, es un pueblo medieval que merece su visita, con un encanto especial, rodeado de murallas, y sin duda, uno de los pueblos más bonitos que vimos en todo el viaje.
Aquí es dónde decidimos dejar las dos paradas siguientes, con mucha pena, pero el tiempo se nos había echado encima y con las niñas ya no dábamos para más.
Así que avisamos al dueño de nuestro siguiente alojamiento (apartamento en Amboise) para decirle que íbamos a ir antes de lo que le habíamos dicho, y no hubo problema.
Amboise es posiblemente uno de los puntos de encuentro del Valle del Loira con más encanto, para nosotros, sin dudarlo, lo fue.
Es una pequeñísima localidad, en 10 minutos te has recorrido su casco antiguo, pero el encanto que tiene, su castillo, su atardecer en el puente con el río de fondo y el castillo, la hacen especial.
Nosotros decidimos pasar 3 noches (las últimas en el Loira), y sin duda fue de las mejores decisiones.
Relativamente cerca de varios puntos de interés, y llegar por la tarde-noche y tener esa panorámica (luego os la enseño) es de cuadro total.
Os dejo mapa de Amboise con los puntos de interés marcados y nuestro alojamiento, para que veáis lo pequeño que es.
Justo frente a nuestro alojamiento teníamos un aparcamiento grande (gratuito), dónde aunque habían muchos coches aparcados ninguno de los días que estuvimos alojados tuvimos problema para aparcar bien.
Así que dejamos el coche, bajamos las maletas y ya en la misma portería nos esperaba el dueño del apartamento. Nos lo enseñó, nos explicó un poco el funcionamiento y se fue.
Eran las 18h de la tarde más o menos (antes de llegar al apartamento habíamos parado en un lidl a comprar para los próximos 3 días).
Esta noche teníamos algo especial, finalmente fue cancelado, pero igualmente os lo cuento, ya que viajar con niños es increíble, pero a veces hay que ser consciente de que todo todo no se puede hacer. Nosotros lo intentamos, pero finalmente vimos que aquello no iba a ser viable.
Yo había leído meses atrás que el Castillo de Amboise era especial sobretodo en verano ya que en algunos días de la semana se representaba (por la noche) un espectáculo nocturno increíble. Vi fotos (y algún video) y me pareció increíble.
La pregunta era si los niños podían entrar, vi en la web que sí... así que no me lo pensé dos veces. Compré las entradas!
2 adultos: 20€ por persona (niños gratis, pero sentados en el regazo).
El espectáculo era fuera del castillo, es decir en su fachada.
Os dejo web para que veáis de lo que trata, y dónde podéis ver horarios y tarifas y adquirir vuestras entradas.
Espectáculo Castillo de Amboise
El espectáculo empezaba a las 22h de la noche, teníamos que estar a las puertas más o menos 1 hora antes.
La idea era cenar temprano en el apartamento, intentar que las niñas se durmieran después de cenar o en el paseo hasta el castillo y nosotros "disfrutar" del espectáculo.
Bien, pues cenamos, Nora se durmió en el carro saliendo del apartamento (pensamos, BIEN!!), Gala iba súper despierta! Claro iba a ver nada más y nada menos que a 250 personas vestidas de "príncipes y princesas" 😅 iba emocionadísima con la idea, así que tampoco intentamos dormirla, pensando que aguantaría...
Dimos un paseo precioso por Amboise, de verdad que es una ciudad de cuento, el atardecer era espectacular en ese río, la ciudad de fondo...
Os dejo fotos...
Y cuando creíamos que estábamos teniendo la velada perfecta, entonces decidimos ir hacer la cola para entrar ya al Castillo. Claro eran las 21h, entramos... nos dieron las audioguías (el espectáculo es en Francés pero te lo traducen), y nos sentamos en nuestras butacas (sillas más bien!), Nora de repente se despierta, intentamos dormirla, no lo conseguimos, Gala empieza a tener el bajón (lógico con 2 años y después de todo el tute del día...), y empezamos a ponernos nerviosos... todas las personas de nuestro alrededor (sin niños, o con niños ya más mayores) nos miran con cara de "nos vais a fastidiar el espectáculo!" 😅 o con cara incluso de pena porque veían que la situación se nos iba de las manos y no conseguíamos revertirla 😅
Ahora me río... pero en ese momento sólo quería ver el espectáculo y mi cabeza me estaba diciendo claramente "pues va a ser que no!"
A 10min de empezar el espectáculo de verdad que lo intentamos... pero vimos que aquello iba a ser imposible, y lo peor era que íbamos a molestar. Así que muy a nuestro pesar (perdiendo los 40€, que eso era lo de menos realmente), decidimos salir.
Claro, todas las personas (la mayoría mayores) que ayudaban a sentarnos y colocarnos los pobres nos decían que no nos fuéramos, que iba a empezar ya... pero les explicamos que las niñas no estaban bien, y que nos sabía mal estar molestando.
De verdad, que tuvimos un trato excepcional con todo el personal.
Gala pobre al ver que nos íbamos, encima nos lo puso difícil porque ella quería ver a las princesas...
Y ya saliendo de allí, de repente... se hizo la MAGIA.
Esa magia que aunque todo se vea muy negro, de repente aparece y te hace ver que todo es mucho más sencillo en la vida... que los pequeños momentos son los que importan.
Dos niñas vestidas de "princesas", se acercaron a nosotros, estaban en la puerta del Castillo, dando la bienvenida a los que entraban... eran dos preciosas niñas que sólo hablaban francés, pero que nos vieron salir... y se acercaron a nosotros, cogieron de la mano a Gala, y le dijeron en un precioso francés (hola bonita, como estás?).
La cara de Gala en ese momento fue de MAGIA, es que no puedo decir otra cosa.
Y entonces en un perfecto castellano, Gala les contestó, "yo también voy vestida de princesa, como vosotras, mirar que guapa que voy" (Gala quiso ponerse su vestido rosa y favorito para aquella noche), y les mostraba su vestido y me miraba y me decía "mami, mira las princesas"...
En ese momento, nada, absolutamente nada era más importante que la felicidad que estaba sintiendo Gala viendo aquellas niñas vestidas de princesas, para ella, eran de verdad, eran auténticas princesas.
Les pregunté si podíamos hacerles una foto con Gala, y ellas accedieron súper amables...
Os dejo la foto, porque posiblemente sea la foto más mágica de todo el viaje.
Nos quedamos sin ver el espectáculo, pero nos llevamos ese momento para siempre.
Gala se pasó todo el camino de vuelta hablando de sus princesas, le habían hablado y las había conocido...
Nos dormimos felices. Pues a veces con niños no puedes hacer algunas cosas, o tienes que cambiar de planes, pero sorprendentemente la vida siempre te tiene una guardada para que esos planes salgan aún mejor 😀
Buenas noches princesas, fueron las últimas palabras de Gala esa noche 😊










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