Nos levantamos el segundo día de viaje, y viendo la "suerte" que tuvimos el día anterior con el madrugón, decidimos arriesgarnos y no madrugar tanto!
El desayuno no estaba incluido en nuestra reserva, pero vimos el precio la noche anterior (6,85€) y pensamos que no estaba mal! Así que a las 7,30 (cuando abrían el desayuno) estábamos allí ya preparados para coger fuerzas.
Desayunamos casi solos, y cuando terminamos bajamos las maletas, hicimos el check-out, y emprendimos rumbo a nuestra siguiente parada.
Fue un día horrible de lluvia, de las 5-6 horas de coche que hicimos 4,30h nos llovió (almenos fue mientras conducíamos!).
Y cuando quisimos parar a comer, media Francia también decidió lo mismo (por eso os decíamos que a veces viene de parar 10min antes), probamos en 2 áreas de servicio pero estaban tan llenas que seguimos adelante... y finalmente a la 13h, sin éxito, paramos porque ya las niñas no aguantaban más.
El panorama fue el siguiente:
- 20min de cola para el baño (menos mal que llevamos wc portátil para Gala! almenos ella no tuvo que esperar esos 20min)
- 15min de cola para pagar los sandwiches
- No quedaba ni una mesa libre, y como llovía en plan "fin del mundo", comimos en el coche.
En ese momento todo era como muy caótico, llevábamos 1 hora conduciendo intentando parar para comer y cuando paramos fue horrible la de gente que había...
Pero... supongo que todo sucede por algo... y os aseguro que de repente lo que parecía la fin del mundo, se convirtió en una de las mejores noches de todo el viaje!
Cuando parecía que no llegábamos nunca (pillamos un par de caravanas grandes cerca de Nantes y Rennes), de repente salimos de la autopista y empezamos a conducir por pueblecitos, empezó a salir el sol muy tímido... y llegamos a nuestro alojamiento, dónde íbamos a pasar las siguientes 2 noches, el Camping Haliotis, a unos 15min en coche al Mont Saint Michel.
Mapa de la ubicación:
Mapa de la ubicación:
Hicimos el check-in, y Gala ya vio "su parque!", nuestro bungalow era precioso!
Cristian se quedó con las niñas en el camping y yo aproveché un momento para ir a un Lidl que había muy cerca para comprar comida para los próximos días.
Conduciendo hacia el Lidl, descubrí el pequeño pueblecito en el que estábamos alojados, Pontorson, y era tan cuco!
Volví al camping, y Cristian y las niñas estaban en la entrada del camping viendo a todos los animalitos que habían en la granja! Sí! El camping tenía una granjita dentro preciosa!
Cabritas, patos... Nos pusimos a darles pan y se nos pasó la tarde volando.
Volviendo al bungalow vimos que había un pequeño camino al que entramos y "flipamos"! Un paseo precioso alrededor de un río, por el que si caminabas hasta el final final... acababas llegando al Mont Saint Michel. Nosotros lógicamente no lo hicimos, pero estuvimos un ratito paseando y viendo el río.
Decidimos cenar en el pequeño porche que teníamos en el bungalow (a las 19.30h de la tarde), que agusto estuvimos con ese fresquito de Normandía!
Ah! Y cenamos PIZZA!!! En el mismo camping había una autocaravana que te hacían pizzas artesanas y bastante bien de precio, y no nos pudimos resistir!
Un fin de día perfecto para todo el "tormentón" que nos calló!
Os dejo algunas fotos "rescatadas" del camping.
Esto sólo acababa de empezar...







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