jueves, 2 de enero de 2020

Día 11: Rangiroa

Este día podríamos haber realizado la excursión LE REEF, que muchos la recomiendan, pero finalmente decidimos quedarnos en la pensión y disfrutar de un día libre…quizás ahora lo pienso y si que la hubiese hecho, pero en ese momento la verdad es que estábamos un poco saturados de tanta excursión, de barco y snorkel… y esa excursión es básicamente snorkel, aunque dicen que ves unos paisajes impresionantes también! Así que si algún día volvemos quizás la hagamos 😊

Desayunamos, y cogimos (gratis) las bicicletas de la pensión, la isla parece pequeña….pero en bici es mucho más grande que en coche!!! 😁
Estuvimos unas 3horas con la bicicleta, parándonos dónde queríamos y dándonos baños en las playas… la verdad es q fue muy relajante!!!
Toda la isla es como la foto... de colores blancos y turquesas a partes iguales.


Volvimos a la pensión y después de comer algunas cosas que habíamos comprado en el supermercado, nos fuimos a bañar a la playa de la pensión dónde nos relajamos muchísimo.
Fue una tarde para darnos cuenta de que ya se nos acababa el viaje. Que era un sitio que no íbamos a volver a pisar….y de verdad….RANGIROA TIENE ALGO QUE NO TIENE NINGUNA OTRA ISLA… y es q te sientes totalmente integrado en la naturaleza, algo único en medio del océano, te sientes pequeño y sabes que estás viviendo algo magnifico.

Nos duchamos y a las 19.45h ya estábamos cenando…esa noche fue la MEJOR CENA!! Era una especie de “sopa” en la q ponías a hervir a tu gusto pescado, pollo y gambas (todo crudo) y cuando tu creías que ya estaba hecho lo sacabas y te lo comías con arroz….y con salsa de ostras y soja….REALMENTE ORIGINAL Y BUENO!!! Era una comida que no nos esperábamos para nada…y fue sin duda la mejor de todo el viaje!!!
Lo pasamos genial con la familia de la pensión y las demás parejas.

Nos fuimos a dormir….viendo por ultima vez el cielo estrellado (la luna estaba casi llena) y ver ese cielo os puedo asegurar que es una de las sensaciones mas hermosas que se puede llegar a vivir….NO HE VISTO JAMAS TANTAS ESTRELLAS COMO HE VISTO EN POLINESIA!!! IMPRESIONANTE LOS CIELOS ESTRELLADOS!!!

jueves, 12 de diciembre de 2019

Día 10: Rangiroa "Le Bleu Lagoon"

Este día nos esperaba una de las excursiones estrella del viaje.
Íbamos a conocer el "Bleu Lagoon", una auténtica maravilla de la naturaleza.

Nos levantamos, desayunamos en la pensión (desayuno básico pero bueno), y a las 8.30h ya nos vinieron a buscar para irnos al embarcadero.

Hicimos una primera parada para hacer snorkel en una zona, cubría unos 6-8m de profundidad, pero el agua era tan clara que se veía perfectamente el fondo.
Volvimos a subirnos al barco, y ya si que fuimos directos al paraíso.
El trayecto fue muy agradable, nada de mareos, ni saltos ni nada!
Tardamos 1 hora más o menos en llegar, y el barco se paró a unos 200m de la orilla.
Nosotros debíamos cruzar ese trocito andando...

La cosa es que íbamos a bajar y de repente vimos todo nuestro alrededor lleno de tiburoncitos!!! 😂 Nada peligroso... 😲

Pues ahí que nos pusimos andar esos 200m... 

Llegamos, y nos dejaron "tiempo libre" hasta la hora de comer...

Aquello era el paraíso, no hay palabras que lo describan, os dejo fotos (una imagen vale más que mil palabras)!
















Estábamos unas 12 personas en aquella zona, pero parecía que estábamos solos completamente.
Era la hora de comer y nos prepararon una barbacoa en la playa, lo que sobró se lo comieron los tiburones de la orilla 😁

Volvimos a subirnos al barco y nos llevaron a otra zona para hacer snorkel, esta vez para nadar junto con los tiburones (profundidad 8-10m).






Fue realmente apasionante... 
Lo increíble fue (que la última foto que veis) es de un Tiburon Limon! Sí! justo cuando subíamos al barco apareció... era gigante, descomunal! 
Fue impresionante!

Era la hora de volver a Rangiroa, y dar por finalizada aquella excursión tan increíble.

Esa noche cenamos una comida típica polinesia, carpaccio de pescado con salsa de mostaza, pollo asado y ensalada típica.

Día 9: Bora Bora - Rangiroa

Nos levantamos y fuimos a desayunar… las maletas ya las teníamos preparadas, a las 9.30h pasaron a recogernos al overwater (el cochecito de golf jeje) y nos llevaron al embarcadero (previo check out y pagando lo que nos quedaba por pagar)

Nos vino a buscar un transporte que nos llevaba al aeropuerto directamente…
Era la hora de despedirse de BORABORA… realmente duro!!! 
Algún día volveremos 😊

Volar de Bora Bora a Rangiroa con vuelo directo no es posible, así que tuvimos que hacer escala en Tahiti.
En Tahíti tuvimos que esperar 1hora más o menos para que saliera nuestro vuelo a RANGIROA…y así fue…a las 12h estábamos volando rumbo RANGIROA!!!

Nos pusimos en el lado derecho del avión y pudimos divisar alguna q otra isla (no sabemos cuales eran jeje) pero POR FIN divisamos RANGIROA!!! Vimos el BLEU LAGOON dsd el cielo….realmente UNA MARAVILLA DE LA NATURALEZA!!!









Aterrizamos en el aeropuerto más pequeño en el que hayamos estado nunca!
Allí, en el mismo aeropuerto, nos esperaba el dueño de nuestro alojamiento.
La pensión TEVAHINE DREAM. Un hombre fantástico, amable, cuidadoso con nosotros.
Antes de llegar al alojamiento nos hizo un pequeño "tour" de todo lo que teníamos cerca (básicamente la isla en sí, porque es tan pequeña que todo está cerca!)
 
Nos llevó a la pensión y quede ASOMBRADA!!! Eran 5 bungalows más la casa de la familia (era un matrimonio con 4 hijos, allí vivían 3 xq el mayor estaba en Tahiti estudiando) los otros 3 hijos eran pequeños (6-8-12 años).

Era todo precioso, de verdad, todo muy bien cuidado, nuestro bungalow en primera línea de mar, era una maravilla.








El dueño nos dijo que si queríamos por la tarde iba hacernos una visita por la isla (mejor que la de la mañana!) y ver atardecer... por supuesto nos apuntamos!

En el trayecto nos fue contando cosas curiosas de Polinesia, como que sólo hay una farmacia para no sé cuántas islas, y algo muy curioso...
Cada casa en Rangiroa tiene su propio tanque de agua, no hay agua publica…el agua de los tanques se almacena cada vez q llueve (en RANGIROA llueve poco) y cada casa es libre de utilizar su agua como quiera (normalmente no derrochan…porque claro…esa agua es para toda una familia y siempre tienes que tener de sobras)
Nos fuimos fijando en nuestra estancia y realmente era verdad…cada casa tenía detrás su tanque de agua GIGANTE!!! En las pensiones (la mayoria) y hotel puedes utilizar toda el agua que quieras, no tienes restricciones, pero claro una vez te explican esto….cada vez que utilizábamos el agua era con muchísimo cuidado.
Por supuesto el agua de los grifos no se puede beber…todo tiene que ser EMBOTELLADO! 

Llegamos al paso entre los motu Avatoru y Tiputa y vimos algunos delfines saltar!
No conseguimos hacerles fotos, pero disfrutamos de aquel momento.
Luego nos llevó a otro lado para ver atardecer.







Llegamos de nuevo a la pensión, y a las 19.45h empezaba la cena (es obligatorio reservar con media pensión y merece la pena!).
Nos cocinaba la misma familia para todos los bungalows, y cenábamos todos juntos en una mesa en el porche. 
Esa noche tocaba barbacoa en la playa, hicieron el fuego y ahí que se puso el hombre a cocinar la carne!
Lo pasamos fenomenal, comimos muy bien y conocimos gente.
Fue una noche preciosa bajo el cielo estrellado de Rangiroa.







Nos fuimos a dormir después de una gran velada 😍

Día 8: Bora Bora

Era nuestro último día en Bora Bora y no queríamos irnos de la isla sin descubrir su interior, así que decidimos contratar en el mismo hotel un tour en 4x4 por la isla.

A las 8,15h ya estábamos preparados en el embarcadero, que nos llevaron hasta el Le Moana, y de ahí nos recogieron en el 4x4 para recorrer la isla.

Fuimos a ver los cañones de la 2ª Guerra Mundial, una “fábrica” de perlas, lo pongo entre comillas porque es más tienda que fábrica, pero bueno almenos nos explicaron como se hacen las perlas…nos llevaron a un par de vistas espectaculares de Bora Bora… y finalmente a un puestecito callejero de la madre de la mujer que nos llevaba en el 4x4 que vendía pareos y fruta…nos dieron a probar POMELO (INCREIBLE, BUENISIMO!!!) y si querías podías comprar cosas….nosotros no compramos nada.






Esa tarde la pasamos en el hotel, era nuestro último día y queríamos aprovecharlo al máximo.
Fuimos a dar de comer a las rayas en el hotel…playa, piscina, tumbonas, kayak…overwater…una tarde que recordaré toda mi vida…QUE TRANQUILIDAD!!!! Y pensar q allí en los hoteles hay bastante gente, xo jamás los ves masificados…hay momentos q incluso parece q estás solo en la piscina o en la playa….es INCREIBLE!!!







Esa noche cenamos en el Sands, y nos fuimos a dormir. Al día siguiente cambiábamos de isla 😍

Día 7: Bora Bora - Maupiti - Bora Bora

Hoy íbamos a vivir un mix de sensaciones que muy bien podrían ser contradictorias unas con otras.
Digamos que el visitar una isla como Maupiti te deja boquiabierto, pero merece la pena?
Para nosotros no.

Os contamos el porque en las siguientes líneas... 😊 

Nos levantamos muy temprano, debíamos estar en el embarcadero a eso de las 7h de la mañana, decidimos no desayunar ese día, porque la noche había sido terrible, tuvimos dolor de barriga y malestar casi toda la noche. Así que decidimos emprender el viaje y ya más tarde comprar algo en un super y comer.

Llegamos al embarcadero y conocimos a una pareja (que finalmente nos acompañarían todo el día y con los que hicimos muy buena amistad)
Llegamos al LE MOANA, y de ahí el hotel nos había puesto un TAXI (el taxi se paga aparte) y nos llevó a VAITAPE (q era de dónde salía el MAUPITI EXPRESS), el taxi nos costó 20.000FP por pareja (un trayecto de no más de 10minutos…)

Llegamos a Vaitape a eso de las 7.40h y el barco no salía hasta las 8.30h, así que aprovechamos para visitar el “pueblo”, lo pongo entre comillas porque en 5 minutos lo has visto todo! 😜
Vimos que había un supermercado abierto, y entramos para comprar algo de comida ya que no habíamos desayunado… También sabíamos que en Maupiti sólo hay un restaurante así que decidimos comprar algo también para comer.
Compramos unos dulces, unas patatas Lays, una botella de agua y 2 sándwiches (unos 2500FP).

Subimos al barco y nos sentamos esperando a salir.
Digamos que aquí, en el barco, es dónde está la respuesta de "NO MERECE LA PENA".
Os cuento, que a día de hoy, Maupiti Express no funciona, es decir, que ir a Maupiti sólo se puede ir vía avión.
Nosotros, como sabíamos que Maupiti Express existía y queríamos ir y volver en el mismo día (error), pues nos decidimos por coger el ferry.

Nos "vendieron" la excursión en ferry diciéndonos que era una hora y media de ida y otra hora y media de vuelta (en total 3 horas de viaje).
Nosotros estuvimos 3 horas de ida y 3 de vuelta (en total 6 horas de viaje!).
A todo esto, la ida fue más o menos bien porque el mar estaba en calma (igualmente el ferry iba tan rápido que daba miedo), pero la vuelta fue horrible.
Lo peor que hemos vivido en un barco.
3 horas angustiosas. El temporal era horrible, las olas traspasaban el ferry y el ferry ni tan siquiera probaba a salvarlas, sino que corría como si no hubiera un mañana.

De ahí nuestra respuesta: NO MERECE LA PENA!

Lo pasamos tan tan mal, que lo poco que disfrutamos aquel día se vio totalmente borrado.
Fueron 3 horas de ferry a la vuelta terribles. Todos los pasajeros (creo que no quedó ninguno) malos, vomitando y gritando... una cosa horrible de verdad. Parecía que estamos en el Titanic hundiéndonos.

Sea como sea... fuimos, llegamos a Maupiti y volvimos a Bora Bora.

Maupiti es preciosa, pero a no ser que vayas a pasar una noche allí, creo que hay otras islas que merecen más la pena.

Os dejo fotos de la isla y en general del día que pasamos, que al final ya os digo que lo pasamos muy bien (dentro de la isla), alquilamos unas bicis (10.000fp cada bicicleta) y  rodeamos la isla.
Llegamos a su famosa playa Tereia, que es preciosa, y además tiene un pequeño chiringuito dónde compramos bebida para comernos los sandwiches que llevábamos.
Decidimos cruzar andando hasta el Motu de enfrente (cuidado porque es un paso en el mar, y hay zonas dónde cubre bastante), tardamos 20min en cruzar a un lado, y otros 20min en volver a cruzarlo.





A las 16h salía el barco de nuevo rumbo a Bora Bora, y sin querer ser repetitiva, fue un horror.

Llegamos al LE MOANA a las 19.30h más o menos, y hasta las 20.30h no salía el shuttle hacia el TALHASSO, así que decidimos cenar en el LE MOANA! Hay lo mismo que en el TALHASSO sólo que todo más pequeñito.
Aún y así cenamos muy bien, un par de hamburguesas con patatas que con el viaje que nos había metido bien nos las merecíamos! 😊

Esa noche dormimos mejor que bien... estar en tierra firme (aunque sea en un overwater) sienta de maravilla 😁

Por cierto, una chaquetita para las noches es necesaria, refresca bastante por las noches y corre bastante aire.

Día 6: Bora Bora

Nos levantamos muy temprano, había llegado el deseado día de los "TIBURONES!" pero de repente vimos que estaba lloviendo muchísimo, y ya empecé a ponerme nerviosa, porque pensé que cancelarían la excursión… pero como bien leí meses antes en el foro de los viajeros, allí las lluvias son intensas pero duran poco, así que la esperanza estaba en ello.
Y efectivamente llovió como si fuera la fin del mundo, pero después de desayunar empezó a aclararse y el sol brilló el resto del día 😊

Nos trasladaron en "shuttle" hasta el Le Moana, y allí esperamos a que nos recogiera la agencia con la que habíamos contratado (desde España) la excursión.

Contratamos con Raanui Tours, y la empresa la lleva una familia preciosa, todos encantadores y con los que pasamos un día fabuloso.

Empezamos a navegar (dentro de la laguna de Bora Bora) y de repente más o menos entre
el Hotel Hilton y el Motu Tapu,se paró la embarcación.
Reconozco que el corazón me iba a 1000 por hora! Y es que una cosa es leer lo que vas hacer y otra estar ahí a puntito de tirarte al mar a nadar con tiburones 😁

Al rato (los tiburones ya habían comido), nos dijeron que podíamos tirarnos al agua, sin movimientos bruscos, ni gritos ni nada... que pensáramos simplemente que eran peces y disfrutáramos de la experiencia.
Y así hicimos, primero se tiró al agua Cristian (es algo más valiente que yo! O yo quise asegurarme de que ningún tiburon le mordía! jaja) y después fui yo. Éramos 6 personas en la excursión, y sólo una chica se quedó en el barco. El resto nadamos con tiburones.

Fue una pasada, de verdad, ver como te rodean y ni te tocan, verlos todos nadando a tu alrededor... eran todos tiburones de arrecife.











Después de este momento tan incríble, nos fuimos a otra zona de la laguna para hacer snorkel en una zona de coral. 
Nos tiramos todos al agua y seguimos a nuestro guía, nos dijo que mejor seguirle porque así lo veríamos mejor, y fue todo un acierto, él se conocía muy bien la zona y vimos corales y peces preciosos.








Volvimos a subirnos a la embarcación y fuimos hacia otra zona, dónde normalmente hay rayas, y allí estaban todas.
Fue impresionante, porque quizás me daba más miedo meterme en el agua con rayas que con tiburones... pero ahí estábamos! nadando con ellas.
Un momento precioso.







Después de todos estos baños ya apretaba el hambre, y en el Motu Tapu nos habían preparado una barbacoa típica polinesia, todo buenísimo.
Además el Motu dónde comimos era precioso, un lugar idílico.






Llegamos al hotel, nos dimos una ducha y esa noche cenamos en el REEF, que había buffet.
Vimos el show (que tampoco nos encantó) y nos fuimos a dormir.
Esa noche la pasamos bastante mal, algo del buffet nos sentó mal y nos pasamos la noche mal... menos mal que al día siguiente ya estábamos recuperados!